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20 Abr

Cómo elegir una buena lámpara led

No cabe duda de que las lámparas led tienen interesantes ventajas respecto a otras alternativas de iluminación existentes, ya que:

  • Tienen una duración mayor que las halógenas o las de bajo consumo, aunque se enciendan y apaguen con frecuencia.
  • Ofrecen su máxima intensidad de luz de forma instantánea, nada más encenderse.
  • No producen parpadeo.
  • Con el paso del tiempo su luminosidad disminuye menos.

Sin embargo, en la iluminación con led no es oro todo lo que luce. El rápido desarrollo de la tecnología y la falta de estándares hacen que encontremos en el mercado productos de calidad muy diversa. Por otra parte, la variedad de modelos de lámparas led que encontramos en tiendas de iluminación y ferreterías no para de aumentar. Hoy en día existen led para casi cualquier necesidad de iluminación que pueda plantearse en un hogar. La cuestión es: ¿cómo encontrar el producto más adecuado para nuestras necesidades?

Variables que debes tener en cuenta

Flujo luminoso: la cantidad de luz que deseamos que arroje una lámpara puede ser diversa, en función del uso que queramos darle y de nuestras preferencias personales. En la actualidad las lámparas tienen una eficiencia muy dispar, por lo que, para elegir una que arroje una determinada cantidad de luz, la mejor referencia es conocer su flujo luminoso, que se expresa en lúmenes. Para quienes todavía miden la luz de las bombillas “en vatios”, puede resultar útil esta tabla de equivalencias:

Consumo aproximado (Vatios, W) según el tipo de lámpara

Flujo luminoso lúmenes (lm)Antiguas bombillas incandescentesHalógenasFluorescentesLedes
110 / 220151053,5
250 / 440252075
550 / 650403599
650 / 80060501111
800 / 150075701818
1600 / 18001001002020
2500 / 26001501503030

Vida útil: es el tiempo de funcionamiento alcanzado por una muestra de bombillas cuando al menos el 50% de ellas todavía está funcionando.

El proyecto Premium Light recomienda elegir lámparas led con una vida útil mínima de 25.000 horas, mientras que, para el caso de lámparas fluorescentes compactas, sugiere tomar la referencia de 12.000 horas.

Eficiencia energética: es recomendable elegir productos de eficiencia A+. Para mejorar la eficiencia de nuestros sistemas domésticos de iluminación merece la pena reemplazar los focos halógenos por focos led. Hay que recordar que las lámparas led son especialmente adecuadas para la iluminación puntual, son mucho más eficientes que las lámparas halógenas y tienen una vida mucho más larga.

Temperatura de color: la temperatura de color, que se mide en grados Kelvin, nos indica si la lámpara proporciona una luz más cálida o más fría. Para asegurar una luz cálida, la más recomendable para la iluminación doméstica, debemos elegir lámparas con una temperatura de color entre 2.700 y 3.000ºK.

Espectro de emisión: debe exigirse que haya una mínima o nula emisión de flujo luminoso por debajo de los 500 nanómetros, dado que las radiaciones de onda corta pueden afectar negativamente a la salud.

Reproducción cromática: además del color de la luz, un interesante criterio de calidad es la capacidad de una fuente de iluminación para representar sin distorsiones los diversos colores de los objetos iluminados. Este criterio se denomina “reproducción del color” y se mide por un “Índice de Reproducción del Color” (Ra). Para lámparas fluorescentes compactas y led, la legislación europea exige que este índice sea al menos de 80, por lo que este sería el mínimo que debemos aceptar. Un Ra superior a 90 se considera muy bueno.

La información sobre la mayoría de estos aspectos puede encontrarse en el embalaje de las lámparas. Es conveniente, además, apostar por fabricantes de lámparas de primeras marcas, con vocación de continuidad, pues ofrecerán productos con mayores garantías.

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